La periodista y docente de ISEC, primera mujer en dirigir el Servicio Oficial de Radiodifusión de Argentina y creadora de FM La Folclórica y Nacional Rock, repasa cuatro décadas de carrera, cómo cambió el periodismo con las redes sociales y la inteligencia artificial, y qué errores ve con frecuencia en quienes recién empiezan.
29/07/2026
Patricia Barral es periodista, docente de la carrera de Periodismo en ISEC y la primera mujer en dirigir el Servicio Oficial de Radiodifusión de Argentina. En su extensa trayectoria pasó por radio Universidad de La Plata, las revistas Noticias y Gente, el diario La Prensa y la Secretaría de Medios de la Nación, hasta hacerse cargo de la Dirección General de Radio Nacional en 1997, donde creó FM La Folclórica y Nacional Rock. En esta entrevista repasa su recorrido profesional, cómo cambió el periodismo con la llegada de las redes sociales y la inteligencia artificial, y qué errores ve con frecuencia en quienes recién empiezan.
1. Contanos brevemente quién sos y cuál fue tu recorrido profesional en el periodismo.
Pese a tener una carrera universitaria de grado y haber pasado por varios roles directivos, y ser además docente, cada vez que me preguntan por mi profesión contesto "periodista". Hace muchos años entendí que el periodismo era una forma de ver la vida, una forma de posicionarme en el mundo. Nunca fue un trabajo para mí, siempre fue parte de mi vida. Desde aquel 11 de junio de 1985 que entré por primera vez a una radio, apenas unos meses después de haber empezado a estudiar en lo que entonces era la Escuela de Periodismo de la Universidad Nacional de La Plata, el periodismo es una perspectiva con la que veo buena parte de lo que miro.
Entonces, después de haber entrado a radio Universidad de La Plata y haber realizado mi primera práctica cortando y clasificando cables de las agencias de noticias que largaba la teletipo en el informativo, nunca dejé de hacer periodismo. Tenía 18 años.
También hacía con un amigo una revista "subterránea" como se decía entonces, con la que creíamos que íbamos a cambiar el mundo y con la que nos metíamos en todas las conferencias de prensa de músicos nacionales e internacionales, y en todo lo referido al ambientalismo (éramos militantes del ecologismo en esos años y formamos parte de la rebelión que frenó lo que se conoció como "basurero nuclear de Gastre" en la provincia de Chubut).
Trabajé un año sin cobrar un peso en radio Universidad hasta que se logró una pasantía. Y después rápidamente vinieron los programas radiales, allí en Universidad, también en radio Provincia y en la ex Radio Municipal de CABA. Y después también la gráfica en distintos medios hasta que en 1989 salió a la calle la revista Noticias un domingo de noviembre. El lunes, de puro caradura, llamé a la redacción y pedí hablar con "Fontevecchia" (el dueño); la persona que me atendió, de tan sorprendida, me pasó con el jefe de redacción, que, también sorprendido de mi caradurez y seguridad, me dijo "bueno, veni y hablamos". Ahí mismo fui. A los pocos días me llamó y me dijo que me iba a tomar una prueba. Me pidió que haga una entrevista con el entonces diputado José Luis Manzano. La hice. Me quedé 3 años en Noticias. De ahí me fui a la revista Gente (octubre de 1992). Después al diario La Prensa. Allí hice una de las notas más impactantes y buscadas: una entrevista con el prófugo Ibrahim al Ibrahim, en Siria, en el marco de lo que había sido una gira presidencial por ese país.
Después del diario La Prensa empezó mi etapa en la comunicación institucional.
Me incorporé al equipo de la Secretaría de Medios del Gobierno Nacional en julio de 1995.
En diciembre de 1997 me tocó uno de los roles que más impactaron en mi vida profesional y personal. Me hice cargo de la Dirección General de Radio Nacional, sin dudas la tarea más hermosa y transformadora que tuve en toda mi vida.
Quedaron cosas bellas que pudieron construirse en ese momento: FM La Folclórica (creada y puesta al aire en febrero de 1999); Nacional Rock (creada y puesta al aire en junio de 1998 con el nombre de La Vox, con una programación íntegramente conformada por rock argentino); el Servicio Informativo (que Nacional no tenía); y mucho, pero mucho trabajo en y con las emisoras del Interior que sería extensísimo relatar. Viajé a 30 de las 40 que había entonces, incluyendo a la Antártida, y a algunas hasta 3 veces, como a La Quiaca.
Después de Nacional volví al periodismo gráfico y radial. Escribí para el periódico Perfil extensas notas sobre temas que me interesaban, y las escribí con un estilo muy diferente al que había tenido hasta entonces. Un estilo más literario y más propio.
Fue un tiempo en el que también hice comunicación política y análisis de medios para consultoras. Un tiempo de mucha diversificación en el que, además, descubrí la docencia.
2. ¿Qué fue lo que te hizo elegir esta profesión y qué sigue apasionándote ahora?
Un día en la escuela secundaria, durante mi 5° año.
Hubo una situación que me indignó, provocada por el rector, un hombre muy vinculado a la dictadura militar (fue denunciado por colaborar con los militares entregando estudiantes). La situación que me indignó tuvo que ver con algo que vivimos como una acción arbitraria de su parte, que nos dejó impotentes. Entonces decidí que quería hacer periodismo "para denunciar las injusticias". Fue el mismo año que conocí al hermano de una compañera que hacía aquella revistita subterránea, y yo me sumé a ese proyecto que encarábamos con una responsabilidad y un compromiso inquebrantable.
Ahora me sigue apasionando la búsqueda de lo más parecido a la verdad, la búsqueda de la información que muestre una realidad más transparente y completa. Pero más me apasiona ver con ojos de periodista casi todo lo que miro y contarlo.
3. ¿Qué significa hoy ser periodista? ¿En qué cambió el rol respecto de hace diez o veinte años?
El compromiso con la información más veraz, y la función primordial de buscar/producir esa información.
Es decir, ser periodista significa lo mismo que hace unas décadas, pero no todos/as quienes se dicen periodistas respetan esas consignas.
El cambio más importante en el rol del periodista creo que tiene más que ver con la actitud de las audiencias, con lo que se espera de un periodista: su posicionamiento y su análisis. Pero eso también es un riesgo, ya que las audiencias actuales no buscan informarse bien sino escuchar lo que quieren escuchar, no la verdad. Por eso buscan periodistas que digan lo que esperan escuchar y no un análisis o reflexión producto del pensamiento crítico. El cambio de este tiempo en el rol del periodista es, lamentablemente, bastante negativo.
Otro cambio en el rol es la autogestión. Ya no se es periodista para un medio, ni siquiera se es "free lance". Los cambios en el mapa de medios y redes sociales provocaron un fuerte movimiento en el ámbito laboral periodístico, generando la llamada autogestión: el periodista produce sus contenidos, los edita, los corrige, los publica, los "vende" (en sus variadas acepciones) y no hay ningún control superior de un jefe de redacción, por ejemplo, o un editor periodístico audiovisual.
4. ¿Cuáles son las habilidades que hoy no pueden faltarle a un periodista, más allá de comunicar bien?
Las habilidades que debe tener un periodista son las mismas de siempre: la curiosidad/sagacidad, la inquietud por buscar la información, la capacidad de dudar, de reflexionar, de analizar la información y sus contextos, la percepción para ver una noticia o una nota en un dato mínimo, en una imagen que para otros pasaría desapercibida; y fundamental, la ductilidad. Son habilidades subjetivas que un/a periodista debe tener y desarrollar durante toda su vida. Después habrá habilidades más adquiridas y menos subjetivas en función del manejo de herramientas como la escritura y la tecnología.
Tampoco puede faltarle la capacidad para percibir cuando le están mintiendo, y la flexibilidad para darse cuenta de que esa nota que había pensado va por otro lado y no por donde creía.
5. ¿Qué errores ves con frecuencia en quienes recién empiezan a estudiar o ejercer la profesión?
El principal error que veo es que no entienden qué es el periodismo.
Otro error es confundir programas con medios de comunicación. Al haber cambiado tanto la forma de escuchar o ver, porque ya no prenden la radio ni la TV y miran las redes sociales, no entienden que hay una radio que tiene una programación. El streaming ahora está empezando a modificar eso, ya que están más atentos a las distintas personas que están en el canal y parece que empiezan a entender que un programa está dentro de una programación amplia, en el marco de un medio de comunicación (el streaming, obvio).
Otro error grave que veo es sostener la costumbre de informarse a través de las redes. Por ejemplo, en lugar de ir directamente a la página de Filo News, buscan en Instagram o en X las publicaciones de ese día de Filo News.
También suelen confundir "panelista" con periodista, una situación con la que me encontré varias veces en el aula y me parece escalofriante.
6. ¿Cómo cambió el trabajo periodístico con la llegada de las redes sociales, el streaming y las plataformas digitales?
Por un lado amplió la cantidad de fuentes de información, de acceso a la información y de difusión de información. Podría decirse (aunque para mí es polémico y no es tan lineal) que democratizó la circulación de información. Pero por otro lado hay una tremenda pérdida de calidad en los contenidos, en el abordaje informativo; hay una banalización de los medios y una dramática falta de responsabilidad sobre el impacto que todo ello tiene en la construcción de la percepción de la realidad de las audiencias. Esa falta de responsabilidad, en la mayoría de los casos, es totalmente consciente en la búsqueda de la manipulación de las sociedades, ya que la "viralización" de reels o fragmentos editados de contenido descontextualizado provoca más desinformación que información precisa.
Otro cambio es la inmediatez, que por un lado ayuda a tener la información más rápido, pero por otro genera tremenda pérdida de calidad, ya que para llegar antes con un título impactante se difunde información sin chequear debidamente. Es decir, los protocolos del periodismo no cuentan en el mapa de medios actual.
También hay una enorme precarización laboral en el mercado del trabajo periodístico.
7. ¿Qué impacto está teniendo la inteligencia artificial en el periodismo? ¿Qué tareas puede facilitar y cuáles seguirán dependiendo del criterio humano?
Esto va a depender de la conciencia y las intenciones de los dueños de los medios o del periodista que produzca contenidos. Hay radios que están haciendo boletines informativos (los que salen "a las en punto" y "a las y media") con IA. No solo redactan los boletines, sino que salen al aire leídos por la IA. Ahí tenemos 2 o 3 profesiones en riesgo: periodista, productor/a periodístico/a y locutor/a. Pero el impacto todavía es impreciso.
Las tareas que facilita la IA son más bien técnicas: por ejemplo, en la elaboración de flyers o placas, facilita la realización de resúmenes de textos largos, puede analizar fuentes. La IA será una gran herramienta si se la utiliza para apoyar tareas y no para suplantar personas y criterios humanos.
8. En un contexto de sobreabundancia de información, ¿cómo se construye hoy la credibilidad de un periodista?
Es una pregunta difícil de responder, ya que hoy la diversidad de audiencias no valora ni entiende "la credibilidad" como hasta hace unos años. La credibilidad está construida sobre la base de lo que ese grupo de gente que escucha a ese periodista quiere escuchar. Es decir, si les dice lo que quieren escuchar, le creen. Pero hay otros sectores sociales que valoran especialmente el pensamiento crítico, que, me parece a mí, podría ser un peldaño superior a la credibilidad.
9. ¿Creés que hoy un periodista necesita dominar herramientas como edición de video, redes sociales, podcast o producción de contenidos? ¿Por qué?
Es conveniente que domine esas herramientas, sí. El motivo es la autogestión que atraviesa al mercado laboral, la precarización reinante allí, y la ausencia de estructuras y organizaciones sólidas que hasta hace un par de décadas constituían los medios de comunicación. La IA, en este caso, es una gran herramienta que puede ayudar en esas tareas.
10. ¿Qué diferencia encontrás entre informar y generar contenido? ¿Dónde está el desafío para los periodistas actuales?
Generar contenido no tiene protocolos.
Cualquiera puede hacer un video, editarlo y ya tiene contenido para subir a redes. Puede armar algo con IA y ya tiene contenido. Informar desde la perspectiva periodística está enmarcado en protocolos: obtener la información y/o producirla, chequearla, revisar las fuentes, darle un carácter, un hilo narrativo, un sentido, convertirla en noticia, y recién después difundirla. El desafío de un/a periodista hoy día está en sostener, respetar y exigir que se respeten los protocolos periodísticos para el abordaje y manejo de información.
"Hay que tener presente la dramática circulación de fake news, la gravedad del lawfare y la ambición de poder y control desde la que se mueven los grupos más poderosos"
Otro desafío está dado por los contextos históricos y por el avance de la tecnología. Antes del desarrollo de internet y de las redes, la búsqueda de información era más compleja, pero también más precisa y menos voluminosa. En cuanto a los contextos, el/la periodista debe tener la capacidad de analizar y reflexionar en función de la información que ofrecen los entornos (sociales, geográficos, geopolíticos, etc.). Hay que tener presente la dramática circulación de fake news, la gravedad del lawfare y la ambición de poder y control desde la que se mueven los grupos más poderosos de la tierra. Desconocer eso es ser funcional a ese poder corporativo internacional que ahora también maneja influencias filosóficas, no solo políticas, económicas y tecnológicas. Estar alerta a esas circunstancias es un desafío enorme.
11. Si un estudiante quisiera empezar a construir experiencia mientras estudia, ¿qué le recomendarías hacer?
Lo que yo recomiendo es que hagan ejercicios periodísticos. Que busquen cerca, en sus barrios, algún medio donde empezar a hacer algo, porque siempre es preferible equivocarse en lugares chicos. Que no esperen a que las condiciones sean las óptimas para empezar, porque van a ir derecho a la frustración. Que aprendan a informarse, a escuchar, que vayan descubriendo ese sexto sentido que tiene que tener un/a periodista, y que hagan periodismo con responsabilidad, aún sabiendo que pueden equivocarse.
12. ¿Qué características distinguen a un buen periodista de un gran periodista?
Creo que un buen periodista hace lo correcto, nada más. Un gran periodista intentará dar lo mejor: ampliar sus propios conocimientos permanentemente para entender y analizar la información situadamente, en contextos de realidad, de manera cabal, profunda, reflexiva y honesta.
13. Mirando hacia los próximos cinco años, ¿cómo imaginás que evolucionará la profesión?
Porque la evolución que está teniendo es muy dañina. Que se vuelvan a recuperar valores y que se respeten los protocolos. Y que se acabe la idea de que ser periodista es como ser panelista, que te sentás y hablás o, peor aún, debatís sin saber y solo opinás desde tus perspectivas personales, sin información, sin fundamentación y sin anclajes bibliográficos.
14. Para terminar, completá esta frase: "El periodismo seguirá siendo indispensable porque..."
Porque siempre va a ser necesario que alguien se pregunte cosas con perspectivas periodísticas; siempre va a ser necesario que alguien dude y vaya a ver qué pasa ahí; que alguien reciba un datito y sospeche que ahí puede haber algo para investigar, o para contar. El periodismo va a seguir siendo indispensable porque la información, cuando se produce sola, solo beneficia a quienes son dueños de todos los recursos. En cambio, si la produce el periodismo (el buen periodismo, obvio), ilumina y nutre al pensamiento crítico.
"Siempre va a ser necesario que alguien dude y vaya a ver qué pasa ahí; que alguien reciba un datito y sospeche que ahí puede haber algo para investigar, o para contar"